miércoles, 1 de julio de 2015

Virgy, relajante ébano.

Nombre: Virgy/Ariadna (depende de la ciudad).
Fecha: Junio 2015.
Contacto:632158103.
Ciudad: Madrid.
Lugar de la cita: apartamento a mi cuenta, ella no tiene sitio.
Edad: 23.
Nacionalidad: española.
Carácter: chica dulce, discreta, atractiva, educada y con saber estar. Tranquila en general y me gustó su sentido del humor (alguna risa nos echamos), buena conversación.
Físico: Virgy es menudita, muy guapa de cara y con una mirada felina (no puedo afirmarlo al 100% pero es probable que use lentillas). Piel suave, mulata muy oscura. Pechos pequeñitos, muy apetecibles  y un trasero respingón y muy sabroso. En todo el esplendor de su juventud.
Higiene: buena.
Tatuajes: uno en el hombro derecho y al menos otro pequeño en uno de sus dedos.
Besos: si.
Francés: sin.
Griego: no pregunté, pero creo que no.
¿Repetiría?: si.
Puntos a favor: compañía muy grata en todos los aspectos en general y un físico exótico.
Puntos a mejorar: ninguno en especial.




Semanas atrás topé con un anuncio de Virgy. Una de sus fotos llamó mi atención y llamé para informarme, aunque lo hice sin mucha convicción. Para mi sorpresa me dio muy buena sensación al teléfono: su manera de expresarse, su tono de voz, su claridad. Me dio la impresión de ser una chica elegante en las formas y educada. Algo que más tarde pude constatar. Virgy no es una chica al uso. Ni en la forma ni en el fondo. Atiende solo a salidas, no tiene sitio, cuando su tiempo se lo permite, por lo que su horario es amplio. No tiene ningún tic de profesionalidad. Con ella todo es natural y distendido. Una experiencia de las que llaman tipo novia o de follamiga. Es muy fácil hablar con ella y todo discurre con tranquilidad y en la intimidad. En mis pesquisas por la Red pude comprobar que ha trabajado en el País Vasco, pero esperemos que siga mucho tiempo por aquí.

Virgy se presentó muy puntual a la cita. Vestida discretamente y muy veraniega, con lo que era fácil comprobar todos sus encantos. Como dije en la ficha es muy guapa de cara, menudita, pecho pequeñito y  curvas donde ha de tenerlas. Hecha la toma de contacto, charlamos un poco en el sofá bebiendo algo. Me gusta su conversación y me hace sentir a gusto, poco a poco ella se va relajando también. La cosa es que estábamos tan a nuestra bola que parece que somos dos viejos amigos. Pasamos juntos a la ducha y cuando se quita la ropa me quedo petrificado. Primero al ver el contraste de color de su piel y su tanga, y la preciosidad de culo que este le hacía. Después al ver el resto de su anatomía. Nos enjabonamos mutuamente y yo pienso en abalanzarme sobre ella como un poseso, pero hay algo en ella que me hace comportarme de manera más tranquila y civilizada. No sé cómo explicarlo

Una vez junto a la cama comienzan los preliminares. Suaves y con alguna risa. Sus besos son ricos y sabrosos pero algo superficiales y su cuerpo es una delicia al tacto. El sexo con Virgy es pausado, no hay lucha ni batalla. Me recordó cuando volví  a ver a una vieja amiga pasados un par de años y me comentó que yo había cambiado, que antes el sexo conmigo era una lucha y ahora era más tranquilo y que me preocupaba más por la chica. Pues con Virgy es así. No puedo remediarlo y la tumbo boca arriba, ella se ríe y evitando sus cosquillas recorro su cuerpo con mis labios y mi lengua. Voy abriendo sus piernas mientras las devoro y al final llego a su coño. Es pequeñito y estrecho y comienzo a comérselo. Voy jugando con su clítoris y sus labios. Poco a poco noto que sus músculos se relajan. Voy cambiando y cuando me emociono y soy algo más brusco, noto que a ella no le gusta y relajo un poco. Meto mi lengua, es estrechito  y sabroso. Noto sus flujos. Ella ronronea y también acaricio su pecho y costado. Tiene los pezones erectos y comienza a gemir. Mi boca está cada vez más empapada y mi lengua recorre sus recovecos con pasión. Ella me va dirigiendo por donde más le gusta y pasado un buen rato me propone cambiar.

Apoya su coño en mi pierna, mientras que con la suyas abraza la mía. Agarra mi polla y se la mete muy, muy despacio en la boca. Sus labios hacen presa en mi capullo. Apenas se mueve nada. Ni ella, ni yo. Noto cómo me sube la sangre y comienza un francés muy pausado y delicado. Poco a poco sube la excitación. En todo momento su francés sigue esa tónica de lentitud y suavidad y mi tensión sigue subiendo. Me pajea un poco, aprovecho para deleitarme con la visión y ella prosigue. Cada vez más salivado. Tras unos largos minutos da por finalizado el tercio y me propone cambiar.


S sube despacio. Noto como entro en su estrecha vagina y comienza  a moverse. En el mismo tono que el resto de la cita, con suavidad y lentitud. Es una verdadera gozada acariciar su cuerpo mientras cabalga y agarrar su trasero es una delicia. La sostengo y comienzo a follarla yo, aumentando el ritmo. Pillado el punto a la postura estamos un buen rato en ella. Una maravilla. La siguiente postura es a cuatro. Pero antes me dedico a saborear su culo en esa postura. El ritmo lo impongo yo ahora. Seguimos pausadamente y aumentando poco a poco. Aumento al intensidad y mi erección está cada vez más dura. Acaricio sus nalgas, cuello y espalda. Suenan varias canciones en la radio y pierdo la noción del tiempo. Ella gime y suelta algunos comentarios. En la recta final empujo cada vez más fuerte y llega el orgasmo.

Nos relajamos un poco y Virgy se muetra atenta y amable. Charlamos escasos minutos, nos acicalamos y poco después nuestros caminos han de separarse. Creo que es una chica que merece la pena y que con la que con un poco más de confianza se puede ganar muchos enteros. Habremos de venos más veces, pues.













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