miércoles, 20 de mayo de 2015

Marta-Estika: voluptuosa amazona.

NOTA: entrada rescatada del anterior blog.

Fecha: Mayo  2012.
Profesional independiente
Zona: Zona Argüelles (Madrid). En siguientes visitas ha cambiado de ubicación.
Lugar de la cita: hotel. Habitación confortable.
Tarifa: 250€/h. Servicio completo normal. Actualmente la tarifa ha subido. Ofrece también servicios de lucha, dominación, sado, etc. Mejor preguntar.
Nacionalidad: española
Implicación: excelente.
Edad: en la treintena.
Carácter: muy divertida y abierta, juguetona, sabe como tratarte y lo que te gusta.
Descripción físico: musculosa y ancha, como en las fotos. Ojos claros muy bonitos, labios gruesos muy sabrosos. Cara pelín masculina.  Pechos grandes, culo amplio y apetitoso. Piel morena y suave.
Higiene: buena.
Tatuajes: dos pequeñitos, casi imperceptibles.
Besos: sin problemas.
Francés: sin.
Griego: con otra tarifa. No probé.
¿Repetiría?: si.




Es indudable que existen múltiples fantasías y prototipos de mujeres. Uno de ellos es el de la mujer musculada, de físico potente y voluptuoso y a la vez femenino. Lo que viene siendo una amazona con todas las de la ley. Marta cumple con este prototipo al cien por cien. Pero además viene acompañado por otras muchas virtudes, no solo su cuerpo fitness.

Marta es catalana y tiene su base de operaciones en Mataró, aunque pasa mucho tiempo viajando. Después de haber visto algún anuncio y su blog, decidí seguirla un poco la pista. Los comentarios sobre ella en varios foros eran muy positivos y además como propia forera me pareció maja y divertida. Para terminar mis pesquisas la llamé un día por teléfono y me dio una buenísima impresión. Fue una charla breve y amena, me dejó entrever que además de simpática tiene los conceptos claros y sabe cómo tratarte y estar. Es decir, natural y seductora. Como los kilómetros que nos separan son muchos no sabía cuando se podrían cruzar nuestros caminos. La primera intentona fue en un viaje mio a Barcelona. No pudo ser, pero sabía que el encuentro estaba más cerca.

Pocos meses después y para sorpresa mía, anuncia en su blog que va a pasar unos cuantos días en Madrid. Ni corto ni perezoso me pongo en contacto con ella. No recuerdo haber fijado con nadie una cita con tanta antelación, en ocasiones eso es un hándicap ya que mil cosas pueden pasar antes del día y hora acordados, pero no estaba dispuesto a dejar pasar la ocasión. Además ese no era el mayor inconveniente, sino otro. Desde que había sabido de ella había subido las tarifas en dos ocasiones, desde 150 a 200 y ahora a 250€ la hora. Una cantidad muy elevada y alejada de mis posibilidades cotidianas. Pero por una vez, y para cumplir una fantasía, no tendría problema para desembolsarla.



Las conversaciones posteriores para cerrar completamente la cita, ahondaron en mi primera impresión: Marta es una mujer en toda su extensión. Llegó el día y  me encontraba bastante cansado, pensaba que no era el más idóneo para ninguna cita, pero en cuanto se abrió la puerta me vi en medio de un vendaval y me dejé llevar. Marta me agarra de las solapas y bromeando me pone contra la pared y me da un soberano morreo. Detalle a destacar es que al hacerlo desliza en mi boca una pastillita de menta. Su apariencia impresiona. En ropa interior, sobre unas botas altas de cuero, con su melena rubia suelta, piel bronceada y sus músculos, tiene un aire de irrealidad. O quizá sea mi falta de costumbre frente a mujeres así. Me llaman la atención sus profundos ojos azules, muy llamativos. Su cara está un poco masculinizada pero tiene unos labios gruesos muy sugerentes. En conjunto de cuerpo y cara es espectacular.

Por toda la habitación se ven diversos utensilios: vibradores, cadenas, cuerdas, aceites y lociones y en una de las puertas, una especie de arnés para mantener elevada a una persona. Mi idea es la del sexo convencional y todos esos cachivaches se escapan mi ámbito de actuación.

Marta se muestra muy juguetona y revoltosa, de hecho por teléfono me comentó que le gusta mucho jugar y que tendría preparada una sorpresita. Esta consistía en un tanga con “trompa” de esos cachondos. Pero no accedí a ponérmelo. Soy un soso, lo sé. Durante los magreos previos exploro su cuerpo: piel suave con restos de crema, pechos grandes y un culo no menos amplio, duro y sabroso. En la ducha hablamos un poquito y de vuelta a la habitación me sienta en una silla y me ata las manos con unas esposas. Ella se sienta delante y comienza a hacerme una mamada. ¡Menuda tortura! Tener semejante cuerpazo delate y no ser capaz de tocarlo. Pasa un rato y mi nerviosismo es creciente, ¡quiero tocarla! Así que al final se apiada de mí y me suelta, prosiguiendo con el francés.
Nos levantamos y me empuja a la cama, donde atacamos con un 69. El clítoris de Marta es tan impresionante como el resto de su anatomía. Grande y grueso, sale hacia el exterior con orgullo. Nunca me he topado con un clítoris tan gigante y dudo que lo encontrase mayor. Primero me asalta la sorpresa pero cuando pasa, el morbo puede más y me lo como con entusiasmo. Tanto que le doy la vuelta y ahora soy quien lleva la iniciativa. Realmente impactante.



Cambiamos a cuatro, la posición con esas botas de cuero negras me pone a mil. Hacerlo con alguien con un cuerpo musculado como el de Marta, tan contundente, hace que cada actividad o posición me resulte casi novedosa. Nos bajamos de la cama y ella apoya las manos en una mesa y sube una de sus piernas en la silla. Morbazo. Me acelero mientras me como sus labios y  agarro sus pechos, embisto cada vez más rápido hasta el limite de mis posibilidades. Tras un rato así volvemos a la cama, Marta se quita las botas y se sube encima mio. Poco a poco nuestros cuerpos parecen acoplarse perfectamente y esa sensación ya no desaparecerá en el resto de la cita. Nos besamos, ella se pone “a la japonesa”, también de espaldas, de costado, de costado por detrás. Marta es un terremoto, y me hace gozar en todas y cada una de las posiciones. Sus piernas son muy elásticas y ayuda a sacar mayor provecho de cada circunstancia, hasta que volviendo ella a controlarme desde arriba, estallo en un orgasmo.

Estoy rendido y tendidos en la cama hablamos un poco. La buena sintonía se mantiene y tenemos una charla interesante y animada. Marta ha visto mundo y se nota, me gusta la gente así. En mi fuero interno doy por finalizada la acción, entre unas cosas y otras llevo bastante tiempo allí, pero Marta pone vocecita de niña mala y con un par de toques me pone en movimiento otra vez. El segundo asalto tuvo menos posiciones y fue menos dinámico pero incluso más intenso. Como me cuesta un poco terminar, se desliza hacia mi polla y me hace una mamada húmeda y enérgica, con sus apetitosos  labios comiéndome también los huevos. Instantes antes de acabar se retira. Otro orgasmo.

Esta vez más que rendido estoy exhausto, casi acaba conmigo. Seguimos de charla y nos contamos alguna confidencia, Marta me parece alguien interesante y estamos a gusto. Tanto que se le ha ido el santo al cielo y me tengo que ir corriendo porque ella tiene otro compromiso que atender.


Una fantasía cumplida más que satisfactoriamente. Una pena que sus honorarios sean tan elevados. Pero en fin, nada es perfecto.



















1 comentario:

  1. Porque ella se cubre la nariz, que le paso? lo hace cuando hace videos eroticos,pero cuando esta en la calle no se cubre el rostro.Y todas estas imagenes ya son de años attras. no hay fotos actuales ni videos.

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