miércoles, 22 de abril de 2015

Alexia, el frescor de la juventud.

Nombre: Alexia.
Nacionalidad: dominicana pero lleva mucho tiempo afincada en España.
Localidad: Madrid.
Dirección: Zona Bernabéu- Infanta Mercedes.
Lugar: habitación en apartamento compartido. Correcto pero con indicios de mucho trasiego, con lo que el orden y la limpieza se podrían mejorar.
Tarifa: 90/h.
Horario: de oficina.
Carácter: se muestra tranquila y simpática, pero me pareció un poco fría, con el piloto automático puesto.
Edad: ¿20? se le nota la juventud.
Físico: es la chica de las fotos, guapa de cara, esbelta pero con curvas, dos pechazos enormes y bonitos.
Higiene: buena.
Besos: a montones, con lengua.
Francés: natural.
Griego: no pregunté.
¿Repetiría?: si.




Experiencia satisfactoria pero con algunos claroscuros. Seguramente no fue ni el día ni el momento más indicado. Tenía en mente a Alexia desde hacía una buena temporada, así que cuando surgió la oportunidad, la aproveché. Al final retrasamos la cita a última hora y me dio la impresión de que andaba cansada. También me da la impresión de que es una chica con éxito y que está bastante ocupada. Total, que seguramente el cansancio hizo mella en ella.

Recibe en un piso compartido con otras chicas. Instalaciones correctas pero algo desordenado  por el vaivén de gente. Me recibe en lencería y tacones. Alexia es una chica guapa y llamativa, cualquier hombre heterosexual sano y en plena posesión de sus facultades mentales, se pirraría por ella. Ya desde el primer segundo noté un poco de distanciamiento. También hacía un calor tremendo en la habitación. Presentaciones y sin más dilación me indica que me despelote y pase al baño. En fin, tras la sesión de higiene regreso a la habitación y allí está esperando. Se acerca y comienza a comerme la boca. Alexia besa con desparpajo, directa, sin timidez. Utilizando los labios y la lengua con amplitud. La voy acariciando, dedicándome a sus tetas con manos y boca y al poco se sienta en la cama y comienza un francés. El cual disfruto pero al poco me parece un poco monótono. Todo discurre con un poco de frialdad, así que le indico que se tumbe en la cama y me doy un señor empacho de su cuerpo. Alexia es atlética pero con curvas y una piel muy suave, la cual voy disfrutando poco a poco hasta llegar a su coño. Tiene un coño realmente precioso, todo un primor. Le dedico mis atenciones y a ella parece gustarle. Tanto por sus reacciones físicas cómo por sus comentarios. A partir de aquí ese punto de frialdad entre ambos se disipa.


Un poco de francés revitalizante y apenas nos dio tiempo para un par de posturas. Como amazona Alexia es buena y sus pechos son un espectáculo, además de que aprovecha para morrearme de cuando en vez. A cuatro invertimos más tiempo. Despacio, notando la penetración y acompasando el ritmo. Poco a poco la excitación sube y la inclino para proyectar mejor la penetración. Bastante tiempo estuvimos así hasta que aplicamos más intensidad y potencia, en lo que fue la parte más placentera del polvo. Toca cambio y hacemos un pequeño inciso. Alexia comienza a morrearme de pie con muchísimo morbo y me hace una paja. Cuando estoy a tono, cambia por un poco de francés  y termino poco tiempo después con un orgasmo.

Después me ofrece un masaje, que sería muy ligero y charlamos un poco hasta que es hora de marcharse. Según bajaba en el ascensor pensaba que ese día ni yo estaba inspirado, ni ella andaba tranquila. Con todo, Alexia me pareció muy guapa, con cuerpazo, ducha en las artes amatorias y con disposición a agradar y hacer que lo pases bien. Lo intentaremos en otra ocasión, que semejante hembra bien vale otro encuentro.





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